Si tu terraza filtra agua, acumula humedad o lleva años sin tratamiento, el problema no es de estética: es estructural.
Aplicamos sistemas de impermeabilización líquida adaptados a cada tipo de soporte y uso, sin obra mayor y con resultados eficientes.
La impermeabilización de terrazas y cubiertas es el proceso de aplicar un sistema continuo de protección sobre una superficie expuesta a la intemperie para evitar que el agua la penetre y genere daños en la estructura subyacente.
Trabajamos exclusivamente con sistemas de aplicación en frío: membranas líquidas de poliuretano, poliurea y combinaciones híbridas. Son sistemas sin juntas, que se adaptan a geometrías complejas y generan una membrana continua y elástica sobre cualquier soporte mineral.
A diferencia de las láminas asfálticas o las pinturas de caucho convencionales, estos sistemas ofrecen mayor elasticidad, vida útil más larga y mejor respuesta ante movimientos estructurales y cambios térmicos.
El momento de actuar no siempre es obvio. Estas son las situaciones más frecuentes que vemos en obra:
🖐 Para impermeabilización de cubiertas transitables de alto tráfico, ver: Impermeabilizaciones transitables
Los sistemas impermeabilizantes que aplicamos en terrazas y cubiertas responden a lógicas distintas según el uso, el soporte y la exposición.
La siguiente tabla resume los criterios de elección y los parámetros técnicos de cada uno para que puedas comparar sin tener que buscar en otro sitio.
Membrana de poliuretano líquido |
Membrana de poliurea / híbrida |
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|---|---|---|
| Cuándo elegir cada sistema | ||
| Ideal para | Terrazas de vivienda o edificio, cubiertas planas no transitables o de acceso puntual. Soportes en buen estado general. La mejor relación coste-durabilidad en la mayoría de casos residenciales | Cubiertas industriales, naves o aparcamientos. Alta exposición UV, química o mecánica. Grietas activas o riesgo de movimiento estructural. Plazos de ejecución muy ajustados |
| Menos indicado cuando | Hay grietas con movimiento activo o el plazo disponible es muy ajustado. No recomendado sobre soporte con humedad residual sin tratamiento previo | La superficie es pequeña o el acceso no permite maquinaria de proyección bicomponente. Proyectos con bajo presupuesto sin requisitos mecánicos exigentes |
| Rendimiento del sistema | ||
| Elasticidad | Alta — >300% de alargamiento. Absorbe los movimientos habituales del hormigón y fisuras pasivas de hasta 2 mm sin comprometer la estanqueidad | Muy alta — >400% de alargamiento. Recomendada cuando hay fisuras activas, juntas de dilatación con movimiento o riesgo de movimiento estructural |
| Espesor de aplicación | 1,5 – 2,5 mm en 2-3 capas | 1,5 – 3 mm en 1-2 capas |
| Tiempo de curado (uso) | 12 – 24 horas hasta pisado ligero. Uso normal a las 48 h | 2 – 8 horas hasta pisado. Curado rápido para plazos ajustados |
| Aplicación sobre soporte húmedo | No recomendada. Requiere soporte seco e imprimación previa | Posible con formulaciones específicas |
| Resistencia UV | Media-Alta. Requiere acabado alifático en cubierta con exposición directa prolongada | Alta. Las formulaciones alifáticas no requieren capa adicional de protección |
| Forma de aplicación | Rodillo, brocha o airless — sin maquinaria especializada | Equipo de proyección bicomponente en caliente. Requiere operario especializado |
| Transitable sin protección adicional | No. Uso ligero posible con capa de protección (gravilla, baldosa flotante) | Sí, en formulaciones de alta dureza |
| Vida útil estimada | 15 – 20 años con inspección cada 5 años | 20 – 25 años con inspección cada 5-7 años |
| Más información | — (esta página) | Ver: impermeabilización de cubiertas transitables |
Si no tienes claro cuál aplica a tu caso, descríbenos el proyecto y te asesoramos.
Respondemos en menos de 24h laborables.
Estos son los motivos concretos por los que los sistemas de membrana líquida superan a alternativas como las láminas asfálticas o las pinturas de caucho en la mayoría de aplicaciones en terrazas y cubiertas:
Somos claros, los sistemas de membrana líquida son muy versátiles, pero no son la solución adecuada en todos los casos.
Estos son algunos de los escenarios donde recomendamos evaluar alternativas:
👉 En la visita técnica previa evaluamos el estado del soporte, NO hacemos presupuesto sin ver la superficie.
Cada trabajo tiene sus particularidades, pero el proceso sigue siempre la misma secuencia de fases.
Así aplicamos los sistemas de membrana líquida en terraza y cubierta:
Antes de presupuestar, evaluamos el estado de la superficie: presencia de grietas, zonas de acumulación de agua, estado de los puntos singulares (sumideros, juntas, encuentros), grado de humedad del soporte y tipo de impermeabilización previa si existe.
Esta fase determina el sistema más adecuado y pretratamiento si fuera necesario.
La preparación es la fase más crítica y la que más condiciona el resultado final.
Incluye:
Sobre el soporte limpio y seco se aplica una imprimación de poliuretano bicomponente o una imprimación epoxi, según el tipo de soporte y el sistema elegido.
Su función es mejorar la adherencia del impermeabilizante, consolidar el soporte y prevenir la aparición de burbujas por porosidad del hormigón.
Antes de la membrana general, se impermeabilizan los puntos críticos: entradas de sumideros y cazoletas, esquinas entre solera y pared (formación de media caña o aplicación de sellador elástico), juntas de dilatación y pasos de instalaciones.
En estos puntos se embebe una malla de fibra de vidrio para garantizar continuidad y evitar fisuras.
Se aplica la primera capa del sistema impermeabilizante (poliuretano o poliurea) en toda la superficie de forma uniforme.
El rendimiento, espesor y herramienta de aplicación (rodillo, brocha, airless o equipo de proyección) depende del sistema y del fabricante.
Se respetan los tiempos de reposo indicados antes de continuar.
Una vez curada la primera capa, se aplica la segunda mano garantizando el espesor total especificado (habitualmente 1,5 a 2,5 mm en poliuretano).
En algunos sistemas se aplica un acabado alifático de protección UV sobre la capa final para aumentar la resistencia a la intemperie y prolongar la vida útil.
Antes de dar el trabajo por finalizado se realiza una inspección visual completa de la superficie, comprobación de espesores con medidor de película húmeda o seca, prueba de estanqueidad en zonas críticas si se requiere, y documentación del trabajo realizado (sistema aplicado, rendimientos, fechas y condiciones de aplicación).
Ejecutamos trabajos de impermeabilización de terrazas y cubiertas tanto en obra nueva como en rehabilitación, en proyectos de diferente escala y uso.
Estos son los sectores donde operamos con mayor frecuencia:
No subcontratamos
Años de Experiencia
Trabajamos en toda la Península
Respuestas directas a las dudas más habituales antes de contratar este servicio.
El precio varía según el sistema, el estado del soporte y la superficie total.
Como referencia orientativa, la impermeabilización de una terraza con membrana de poliuretano parte de 25-45 €/m² en condiciones estándar.
Los sistemas de poliurea tienen un coste superior (40-70 €/m²) pero mayor durabilidad y resistencia.
El coste de reparación previa del soporte, si es necesaria, se añade aparte.
Para superficies superiores a 500 m² el coste por metro cuadrado desciende de forma significativa.
Lo más fiable es pedir presupuesto sobre la superficie real.
En muchos casos, sí. Siempre que el soporte esté suficientemente adherido, no haya disgregación ni bolsas de agua atrapadas bajo las baldosas, es posible aplicar el sistema de membrana líquida directamente sobre el acabado existente.
Esto evita la generación de escombros, reduce el plazo de obra y el coste total.
La evaluación previa del soporte es imprescindible para confirmar la viabilidad.
Depende del sistema y la superficie entre otros factores.
Una terraza estándar de 50-100 m² suele ejecutarse en 2 a 4 jornadas de trabajo (incluyendo preparación, imprimación y aplicación de membrana).
Sistemas de poliurea permiten tiempos de curado mucho menores: en menos de 24 horas la superficie puede estar lista para uso.
Para cubiertas de nave industrial o superficies de más de 1.000 m² los plazos se estiman caso a caso.
La vida útil estimada de un sistema de membrana de poliuretano correctamente aplicado y con mantenimiento periódico es de 15 a 20 años.
Los sistemas de poliurea pura alcanzan 20-25 años.
Ambos valores asumen revisiones periódicas (cada 5-7 años) para detectar y reparar daños puntuales antes de que comprometan el conjunto.
El poliuretano es un sistema más accesible en coste, con buena elasticidad y adecuado para la mayoría de terrazas y cubiertas residenciales.
La poliurea tiene mayor resistencia mecánica, química y al impacto, cura mucho más rápido y puede aplicarse en condiciones de temperatura más amplias.
La elección depende del uso, el presupuesto y las condiciones del soporte.
Depende del tamaño y la actividad de la grieta:
Sí, siempre que la capa existente esté bien adherida, sin bolsas ni zonas levantadas, y sea compatible químicamente con el nuevo sistema:
La inspección previa lo determina.
El mantenimiento básico consiste en:
Si se detecta algún daño puntual, la reparación preventiva local es sencilla y evita problemas mayores.
Sí. Ofrecemos garantía sobre la mano de obra y el sistema aplicado.
El periodo varía según el sistema: habitualmente 5 años en sistemas de poliuretano estándar y hasta 10 años en sistemas de poliurea o proyectos de mayor envergadura.
La garantía sobre el producto del fabricante es independiente y la gestionamos junto con la documentación del trabajo.
Las condiciones exactas se detallan en el presupuesto.
Para superficies pequeñas y sin complicaciones (balcones, terrazas de 10-20 m² sin puntos singulares complejos), existen productos monocomponente de poliuretano para aplicación DIY.
Para superficies mayores, cubiertas con sumideros, juntas activas o requisitos de durabilidad elevados, la aplicación profesional garantiza espesores correctos, imprimación adecuada y tratamiento de puntos singulares.
Un trabajo mal ejecutado puede enmascarar el problema durante uno o dos inviernos y generar daños más costosos después.
Los sistemas de aplicación en frío a base de agua o con bajo contenido en disolventes son las formulaciones más sostenibles disponibles en el mercado.
Los sistemas de poliurea proyectada en caliente no contienen disolventes volátiles.
Todos los productos que usamos cumplen la normativa europea vigente en materia de compuestos orgánicos volátiles (COV).
Si el proyecto requiere certificaciones medioambientales específicas (BREEAM, LEED), se puede documentar el expediente de materiales.
Cuéntanos el proyecto y te respondemos en menos de 24 horas con un enfoque técnico concreto.
Sin compromiso, sin comerciales, sin genéricos.